24 de agosto de 2026
Si viajas por esta carretera de Zamora, habrás notado la instalación de torres con cámaras cada 100 metros. No son radares: se trata de un sistema inteligente pionero en España para salvar vidas.
Los conductores que recorren habitualmente la carretera N-631 a su paso por la provincia de Zamora se encuentran estos días con un paisaje transformado. Decenas de postes elevados, pintados de blanco y coronados por dispositivos ópticos, presiden los márgenes de la calzada de forma consecutiva. La aparición de estas estructuras ha despertado todo tipo de rumores y dudas entre los usuarios: ¿Son nuevos radares de velocidad camuflados? ¿Cámaras de vigilancia de tráfico tradicionales? La respuesta es no.
Se trata de un sistema tecnológico de última generación diseñado para detectar fauna salvaje en tiempo real, un despliegue pionero promovido por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para atajar de raíz los graves accidentes por atropellos de jabalíes y ciervos en la zona.
¿Cómo funcionan y por qué están ahí?
El funcionamiento de este entramado de seguridad —que cuenta con una inversión de unos 4 millones de euros procedentes de fondos europeos— es completamente automatizado y se divide en tres pasos clave:
- Ojos térmicos en la carretera: Las cámaras instaladas en lo alto de los postes blancos no graban matrículas ni multan. Son sensores térmicos de alta precisión capaces de captar la huella de calor de un animal grande en mitad de la noche o bajo condiciones de niebla densa antes de que salte a la calzada.
- Alertas luminosas instantáneas: En el segundo exacto en que un jabalí o un ciervo se aproxima al perímetro de la carretera, el software activa una señal de radio que enciende paneles LED y balizas luminosas de advertencia situadas cientos de metros atrás.
- Margen de reacción para el conductor: Al ver las luces parpadear, el conductor sabe con total certeza que hay un animal acechando la vía en ese mismo instante. Esto le permite reducir la velocidad a tiempo, evitando la colisión o un volantazo peligroso.
Mucho más que cámaras: una barrera inteligente
Este proyecto no solo se limita a avisar a los conductores. De forma paralela, las obras incluyen la instalación de un vallado cinegético reforzado. Este cerramiento impide que los animales crucen de manera aleatoria por cualquier punto ciego, obligándolos a redirigirse de forma natural hacia pasos subterráneos o estructuras sobreelevadas seguras especialmente adaptadas para ellos.
Con esta intervención, la N-631 zamorana se convierte en un referente de infraestructura inteligente en España, demostrando cómo la tecnología y la inteligencia artificial pueden aliarse para proteger tanto la vida de las personas al volante como la biodiversidad del entorno.